El phishing es un tipo común de ciberataque que se dirige a las personas a través de emails, links, redes sociales, web y otras formas de comunicación. El objetivo: engañar al destinatario para que realice la acción deseada por el atacante, como revelar datos bancarios para acceder al sistema o a otra información sensible. Por su gravedad, es importante conocer y saber cómo evitar el phishing.
Lo peor de los sitios web fraudulentos es que no parecen fraudulentos y, además, el problema se suele acrecentar durante el verano. Mientras muchas personas se toman unos días de descanso, los ciberdelincuentes hacen todo lo contrario. Saben que es una oportunidad para lanzar nuevos fraudes con temáticas propias de las vacaciones.
Para evitar el phishing debemos conocer las prácticas más habituales y no bajar la guardia, hay muchísimos sistemas y la mayoría se denominan bajo términos anglosajones que suelen hacer referencia al origen del engaño o de la técnica que se emplea, aunque lo normal hoy en día, es que los ciberdelincuentes o hackers utilicen una combinación de estas técnicas. Vamos a hacer referencia a los más habituales y a las que pueden suponer un perjuicio más inmediato.